"Entre todos construimos este proyecto de futuro que es nuestro pueblo"

No son ciudadanos anónimos. Son vecinas y vecinos de Peligros con nombre y apellidos, y son el motor que impulsa el movimiento de participación ciudadana propuesto por el Ayuntamiento de Peligros, y quieren que este motor tenga más caballos. Todas las fuerzas son pocas para cambiar un modelo político y social que consideran fracasado y, sobre todo, para luchar contra las consecuencias negativas de la crisis. Afrontan este proceso con ilusión, se reúnen periódicamente para organizar y evaluar el proceso y las asambleas de barrio, la herramienta con la que los vecinos y las vecinas están haciendo llegar al equipo de gobierno sus reclamaciones, propuestas, ideas… Para una de las integrantes de este grupo abierto, Sheila Díaz Bethencourt, se trata de una iniciativa “absolutamente positiva, porque, con 40 años, nunca había visto que un Ayuntamiento diera a los vecinos la oportunidad de cogestionar”. Para su compañero de grupo, Enrique Seijas, es una iniciativa “valiente y novedosa, que nos abre la posibilidad a los ciudadanos de a pie de participar en la política; algo  que, por otra parte, es imprescindible”, porque “la política regula cada cosa que somos, todo el entorno”. Ana Vico Pérez se ha mostrado sorprendida al “ver que a cada barrio ha ido el alcalde a hablar y escuchar sus necesidades, sus quejas”. En su opinión, esta comparecencia pública “ha dado mucha confianza de que tenemos una persona cercana y responsable”. Las asambleas de barrio son muy positivas también para  Rafael Gómez Ocaña, porque representan “acercar el Ayuntamiento al barrio”. “Los problemas se exponen en directo, en el instante, en el mismo barrio. No tienes que acudir al ayuntamiento. Ahí, en primera persona, le comunicas al alcalde la queja que tienes, el vecino que se encuentra agobiado con un problema, que no encuentra las palabras o el momento justo para hablar con el alcalde… es muy importante que tenga ese contacto en su propio barrio. La iniciativa es de lo más bonito que podemos encontrar en democracia.” A pesar de la ilusión con la que afrontan este proceso de participación ciudadana, que se traducirá, entre otras realidades, en la implicación activa de los vecinos y vecinas en la elaboración del presupuesto municipal de 2013, son conscientes de los problemas con los que se puede encontrar el mecanismo, sobre todo “a la hora de pedir a la gente, más que la aportación de ideas, la aportación de tiempo, de trabajo… Igual por ahí se pueden perder personas que serían válidas pero no tienen ganas, tiempo o no se ven con fuerza para implicarse a nivel de trabajo. Espero que no”, advierte Seijas.

Sin embargo, el optimismo predomina entre los miembros de este grupo motor. “Si nos escuchamos todos –porque lo primero que hay que hacer es escucharse-, nos sentimos orgullosos de lo que estamos intentando promocionar, nos sentiremos orgullosos y bien con nosotros mismos y tendrá prosperidad”, opina Rafael Gómez. “La actitud del grupo político y de los vecinos que estamos participando es ir a por todas. Haremos lo que podamos, más que lo que queramos”, apunta Sheila Díaz.
Todas y todos están animando a sus vecinos, en su entorno más cercano, a implicarse en la toma de decisiones, a aquirir visibilidad en la vida pública de Peligros. “Los animo transmitiendo lo que estamos haciendo, con mi entusiasmo, invitándoles a participar en las asambleas, y mostrando y anunciando lo que se va a hacer. Está aumentando el interés. No hay que dejar que pase más tiempo, podemos ir enganchando a más gente”, comenta Sheila Díaz. “La gente se reúne, habla… y yo les digo: pues exponlo en las asambleas, el Ayuntamiento viene a escucharnos. Háblalo allí. Exponlo, y participa”, añade Ana Vico. “Entiendo que la forma de que los problemas se arreglen es participando en la solución. Yo digo que nosotros somos parte del problema y tenemos que ser parte de la solución. Cuando escucho críticas, contesto, “no me lo digas a mí, vamos a ir al ayuntamiento y vamos a proponérselo”. Y cuando ves que te hacen caso, que el alcalde no es un señor que está ahí con una vitola, que es un ciudadano como tú, que va a tomar nota de tu problema, la próxima vez no te tendré que decir que vayas, irás tú por tu propio pie”, sostiene Seijas.
En la misma línea, integrador, se muestra Rafael Gómez: “Yo vivo en el barrio de las Palmeras; cada vez que hay un grupo de vecinos, les cuento avances, cómo vamos, para que todos formemos parte de este proceso ilusionante, para que entre todos construyamos este proyecto de futuro que es nuestro pueblo”. Y esperan, todos, a muchos más vecinos en este grupo motor.