#dePeligros: JUAN ANTONIO MARCHAL CORRALES

“La solidaridad ha hecho posible que tengamos fondos para dos años” Juan Antonio Marchal Corrales ha vivido toda su vida en Peligros, desde que su padre, Isidro el Municipal, se sacó la plaza, procedente de Fuentes de Cesna, un anejo de Algarinejo. Y aquí ha vivido desde los siete a los treinta años, cuando se casó y se trasladó a Granada. Mantiene el contacto directo con Peligros, donde viven sus padres y su hermana, y donde conserva amigos del colegio, de la carrera, de toda la vida.  Catedrático de Anatomía en la Universidad de Granada, forma parte de dos grupos de investigación que han patentado un fármaco, en el que lleva trabajando desde 1993, que ha demostrado eficacia para reducir ciertos tipos de cáncer. La noticia saltó en septiembre y ha llegado a millones de personas en todo el mundo, despertando no solo ilusión, sino una oleada de solidaridad para apoyar que la investigación continúe. ¿Qué representa esta patente a nivel científico?  Un gran avance. Hemos patentado unos fármacos que sabemos que son eficaces frente a distintos tipos de cáncer, tienen baja toxicidad y se pueden sintetizar de manera rápida, barata, y en grandes cantidades. En ratones, hemos comprobado que se reduce el tumor más del 50 por ciento en menos de un mes. No atacan a todas las células, sino principalmente a las células madre cancerígenas, que son las responsables de que se inicie el tumor, de que se produzca metástasis, y de las recaídas en los pacientes que han sido tratados y en los que vuelve a reaparecer el tumor. Por nuestras limitaciones de presupuesto hemos probado en cáncer de mama, colon y melanoma. Estamos ensayando otros tipos como páncreas, pulmón, y otros tipos de tumores. Tenemos que probar para ver en cuáles son más efectivos. ¿Quiere decir que aumentaría el índice de casos de cáncer curados? Aumentaría principalmente porque nos dirigimos a esas células responsables de que crezca el tumor y de la metástasis, que son las células madre a las que muchas veces no les hace efecto la quimioterapia. ¿Cuándo se podría empezar a suministrar en humanos? Queda mucho camino, muchos estudios por hacer. Hemos patentado cinco compuestos, hemos ensayado uno más, y ahora parece que hay dos que van mejor que este. Tenemos que elegir uno, el que vaya mejor, porque este proceso es muy caro. Y luego estudiar cómo se distribuye por el organismo, si podemos darlo por vía oral, en pastilla o cápsula; cómo y cuándo se elimina, dónde actúa concretamente en las células… Si todo va bien, hay que encargarle a una empresa externa que haga un informe previo para solicitar un ensayo clínico a la Agencia Española del Medicamento. Una vez obtenido el permiso, empezaría el ensayo clínico, en cuatro fases: primero en personas sanas, para ver si tiene efectos secundarios; segundo, en pacientes con cáncer; tercero, en centros hospitalarios con un mayor número de pacientes; y una cuarta fase ya previa a la comercialización. Cada una de esas fases suponen mucho dinero, y en tiempo pueden sumar ocho años. Eso, si todo va bien, porque hay riesgos. Pero ojalá pudiéramos llegar al paciente. juan antonio marchal cita ¿Cuántos años lleva este proceso de investigación? Son 22 años de trabajo. Yo empecé mi tesis doctoral cuando terminé Medicina, en 1993, y empezamos a trabajar con otro fármaco, que se sigue utilizando y está siendo efectivo, en el cáncer de colon. La tesis intentaba hacerlo menos tóxico, hacíamos los ensayos en Medicina, en Farmacia hacían las modificaciones de las estructuras químicas, y fruto de esa colaboración se han ido haciendo modificaciones, y hemos llegado a estructuras totalmente nuevas, de ahí la patente. Hemos ensayado más de 600 moléculas con distintos tipos de cáncer, y eso ha permitido llegar a estos últimos 5, que parece que son los más interesantes. ¿Cuándo llegará el tratamiento definitivo contra el cáncer? Estamos en el camino, este es un aporte más. Todo indica que va bien, pero tenemos que demostrarlo. Cada vez se conoce más de esta enfermedad ya tenemos unos grandes avances, están saliendo fármacos más rápido. Hay cánceres como el de mama que se curan en el 90 por ciento de los casos, si se cogen a tiempo. ¿Qué trascendencia ha tenido esta noticia a nivel internacional? Desde que dimos la noticia, con la rectora de la Universidad, nos han llamado de muchas partes del mundo. Esa misma tarde la noticia la vieron 43 millones de personas en todo el mundo; la dieron 600 medios de comunicación. Con una empresa de publicidad hubiera costado 1 millón de euros. Ha tenido una gran repercusión social porque es un tema candente.   Tras estos años de crisis económica, ¿sigue siendo posible investigar en la Universidad de Granada, y en general en los organismos públicos? En nuestro grupo hemos padecido los efectos de los recortes, hubo un movimiento social por parte de personas que ni siquiera conocíamos para apoyarnos. Nos quedamos sin financiación en 2014, publicamos un trabajo muy bueno en una revista de prestigio internacional, y no teníamos financiación. Luego está la solidaridad de la gente, que no tiene límites, hemos tenido apoyo de pacientes, tres que son médicos, dos de ellos con cáncer. Han promovido actos solidarios para recaudar fondos -entre ellos un concierto en Málaga al que acudieron 5.000 personas, que consiguió 85.000 euros en una sola noche, o campañas en change.org, que ha movilizado a 360.000 personas y ha conseguido que en las enmiendas a los presupuestos de la Junta todos los grupos políticos apoyaran 200.000 euros para el año 2016 para este proyecto. Los gastos son enormes, cada ratón de ensayo cuesta 150 euros. Más los reactivos, que son carísimos. Tener más fondos supone avanzar más rápido para llegar, si todo va bien, al ensayo clínico.  Ahora, tendríamos los fondos garantizados para unos dos años. ¿Qué papel otorga a la investigación como motor de desarrollo para un país? La investigación es fundamental para que un país o una autonomía se desarrolle. Los resultados no se ven a corto plazo, pero es una inversión de futuro, sobre todo en este tipo de aspectos que tienen una traslación al paciente. Hay una empresa cordobesa, mediana, que cuando nos quedamos sin financiación nos pusimos en contacto y han estado soportando para por lo menos tener contratadas a dos personas, durante más de un año. La empresa lleva el 30 por ciento dentro de la patente, el 70 por ciento es de la Universidad de Granada, principalmente. En el caso de que se desarrollara y se vendiera a una multinacional, el 70 por ciento de los beneficios irían a la Universidad de Granada, a la institución de la que ha salido la patente.